Negocio de barrio que quiere cercanía sin perder tiempo en desplazamientos.
Atención local-digital: trato cercano y gestión 100% online.
Nos encargamos del ciclo completo de la nómina cada mes: incidencias, cálculo, entrega, seguros sociales y retenciones, con los plazos bajo control.
Sin testimonios inventados: así cambia el día a día de quienes confían su gestión en Nova-Gestio.
Negocio de barrio que quiere cercanía sin perder tiempo en desplazamientos.
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Gestoría anterior poco accesible y con respuestas lentas.
Gestor asignado que responde el mismo día laborable.
Papeleo fiscal y laboral acumulado y sin orden.
Obligaciones al día y documentación ordenada por periodo.
La mayoría de gestorías parecen iguales. Nosotros ponemos cara, despacho y un proceso de trabajo claro.
Nova-Gestio trabaja con autónomos, empresas y sociedades que necesitan fiscalidad, laboral, contabilidad y gestión documental sin perder seguimiento humano.
La nómina no es un cálculo aislado a final de mes: es un ciclo que empieza con las incidencias y no termina hasta que los seguros sociales están liquidados y las retenciones ingresadas. Cada paso condiciona al siguiente, y por eso la mayoría de errores no aparecen en el cálculo sino antes o después de él.
Una nómina correcta no depende de lo que se haya pactado de palabra, sino de la combinación de convenio, contrato y situación personal. Estos son los factores que fijan el resultado y, cuando fallan, los que generan diferencias reclamables.
El coste para la empresa no es el salario bruto: hay que sumar las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que suponen aproximadamente un tercio adicional según contrato, grupo de cotización y convenio.
A eso se añade lo que imponga el convenio del sector —pluses, mejoras voluntarias o complementos en caso de baja— que muchas veces no se contempla al presupuestar una contratación. Conviene calcular el coste anual completo antes de comprometer una oferta salarial, no después.
La liquidación de cuotas se presenta por el sistema de liquidación directa de la Seguridad Social y el ingreso se realiza dentro del mes natural siguiente al periodo liquidado. Presentar fuera de plazo genera recargo automático, aunque el importe sea correcto.
Las retenciones de IRPF practicadas en nómina se ingresan en el modelo periódico correspondiente y se resumen en la declaración anual. El tipo de cada persona se calcula sobre su retribución anual previsible y debe regularizarse cuando cambian las circunstancias: subida salarial, cambio de jornada, variación familiar o fin de contrato.
Se puede cambiar en cualquier momento del año, también a mitad de ejercicio. Lo que no se puede es empezar de cero: el acumulado de retribuciones, las bases cotizadas y los tipos de IRPF aplicados hasta la fecha tienen que viajar con la plantilla, o el cierre del ejercicio saldrá descuadrado.
El caso más frecuente en Barcelona es el de un negocio que crece de dos a seis personas: la nómina deja de ser una hoja de cálculo, aparecen turnos, bajas y horas extra, y el primer error de convenio o de plazo cuesta más que todo el servicio.
Recogida de incidencias y variables del mes, cálculo del recibo de salarios con convenio y retención de IRPF, revisión previa a la entrega, generación de los ficheros de pago y liquidación de seguros sociales dentro de plazo.
Elaborar la nómina es calcular y emitir el recibo de salarios. El control de nóminas es el ciclo completo: incidencias, convenio, cotización, retenciones, plazos, documentación y revisión de que lo pagado coincide con lo cotizado y lo declarado.
Altas y bajas del periodo, horas o jornadas realizadas si son variables, horas extra, pluses y comisiones, ausencias, vacaciones disfrutadas, bajas médicas y anticipos. Sin esas incidencias la nómina se calcula sobre datos desactualizados.
La liquidación se presenta a través del sistema de liquidación directa de la Seguridad Social y el ingreso se realiza dentro del mes natural siguiente al periodo liquidado. Presentar fuera de plazo genera recargo.
A partir de la retribución anual previsible y de la situación personal y familiar comunicada por la persona trabajadora. El tipo se regulariza cuando cambian las circunstancias: subida salarial, variación de jornada, nacimiento de un hijo o fin de contrato.
La empresa responde del ingreso de las retenciones. Un tipo bajo deja a la persona trabajadora con una declaración a pagar y un tipo alto le resta liquidez cada mes; en ambos casos conviene regularizar en cuanto se detecta.
El coste es el salario bruto más las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que suponen aproximadamente un tercio adicional según contrato, grupo de cotización y convenio, más los complementos o mejoras que el convenio imponga.
El que corresponde a la actividad real de la empresa y a su ámbito territorial, no el que resulte más cómodo. El convenio fija tablas salariales por categoría, jornada anual, pluses, permisos y complementos en caso de baja.
Cambia la base de cálculo del periodo: hay días en prestación y días trabajados, con un reparto de responsabilidad entre empresa, mutua y Seguridad Social que depende de si la contingencia es común o profesional y de lo que mejore el convenio.
Sí. Es lo más habitual cuando la empresa lleva su propia contabilidad pero no quiere asumir el riesgo de plazos y cotización. Conviene revisar también contratos y convenio, porque una nómina solo es correcta si el contrato que hay detrás lo es.
Sí. Hace falta el histórico de nóminas del ejercicio, los contratos vigentes, las bases cotizadas acumuladas y los tipos de retención aplicados, para que el acumulado de IRPF y de cotización no se rompa al cambiar.
Recibos de salarios firmados o con justificante de entrega, contratos y sus comunicaciones, partes de alta y baja, justificantes de las liquidaciones presentadas y el registro diario de jornada.
Sí, para las personas trabajadoras por cuenta ajena. La jornada registrada debe ser coherente con la que figura en contrato y nómina; las discrepancias son uno de los focos habituales de inspección.
Las nóminas, las bajas y los contratos contienen datos personales y, en algunos casos, datos de salud. Requieren control de acceso, entrega por canales seguros y tratamiento conforme al RGPD.
Solicita un diagnóstico gratuito y te diremos qué obligaciones, riesgos y oportunidades conviene priorizar.